Ha sido un día de mierda. Un fin de semana de mierda. He tenido una ansiedad de la hostia y, al no salir de casa, he comido, comido y comido. Solo hoy he hecho algo de ejercicio. Y el día iba bien, comiendo bien y haciendo ejercicio pero me ha vuelto a dar la puta ansiedad y me he metido un tazón enorme de cereales y un sandwich de una rebanada de pan integral, dos lonchas de queso y dos de pavo. Puede que no fuera gran cosa, pero joder, era comida, comida, comida que no tenia que comer, o no al menos en ese momento. Y no lo he podido evitar y me he bebido dos grandes vasos de agua. Pero no he conseguido vomitar. Y en vez de aprovecharlo, he vuelto a comer: una rebanada de las grandes con paté.
Y aquí estoy, escribiendo estas líneas, estas patéticas líneas. Las que tendría que haber escrito antes de empezar a tragotear para calmar la ansiedad. Y engordé un kilo. Otra vez el puto 57. Y todo me parece una mierda.
A veces, cuando me atraco, pienso: "Jódete, come, sigue comiendo, verás como vas a engordar, te vas a poner enorme, si, enorme, así que sigue comiedo, jódete, destrúyete, luego te volverás loca, vas a odiarlo todo, a todos, así que sigue, acaba así, deja que apostemo a ver cuanto tardas en perder la cabeza". Viva el automasoquismo emocional.
Volveré a apuntar cada día lo que como, aunque no sé cuanto me durará porque odio sentirme controlada y apuntar intakes a diario es sinónimo de control, pero lo haré. Me apuntaré en el polideportivo, mañana mismo, y me centraré en estudiar, estudiar, estudiar, leer y escuchar música. En ese orden. Si queda algo de tiempo, entonces ya veré si quedo con A o con alguien más. A la mierda con las personas. Lo que más me interesa ahora mismo es perder peso y resistirme a toda esa puta comida y las personas con las que salgo no me ayudan nada en eso. Es tiempo que podría invertir en adelgazar o estudiar o culturizarme. Já, me acuerdo que no hace mucho decía que quería tener amigos y todo eso y ahora escribo esto. Pero es lo que siento ahora mismo. Y mi nombre es sinónimo de contradicción.
Otra tanda de imágenes que me pasaría horas mirando, pero distinta a la otra que puse. Los ojos me dan muchísimo repelús y puede que por eso imaginarme esto en la vida real me hipnotiza tanto.
Y este graffiti me enamoró. No sé si lo habré dicho, pero me encantan los graffitis y cualquier tipo de street art (obviamente, un garabato que diga "el joni" no cuenta como tal), y sobre todo si son graffitis con mensaje.




